A la playa con mellizos

Hola sister,

El fin de semana pasado fuimos por primera vez a la playa con los mellizos, y puedo afirmar en este momento que tardaremos bastante tiempo en volver.

Perico llevaba días diciendo que tenía muchas ganas de ver la cara de Tortu y Chinita en el agua y yo la verdad que estaba retrasando el “momento playero” porque intuía como podía resultar la experiencia. Conste que tenía las mismas ganas de verles o más.

Empezando por los preparativos, éstos ya fueron bastante diferentes de cuando nos íbamos nosotros dos solos. Marcamos estrategia paramilitar tipo desembarco de Normandía para intentar hacerlo todo más fácil: elegir día y hora, playa apropiada y pensar en pequeños avances que nos hicieran la vida más fácil el acontecimiento en cuestión. Por ejemplo, a mí no me gusta ir con el bikini puesto ni las cremas pegajosas echadas con la antelación que recomiendan, pero esta vez había que ser prácticos y así lo hice. Me imaginaba que no sería fácil hacer todo esto “in situ” y así fue.

juguetes-para-la-playa

Preparativos:

Después de preparar la bolsa con los pañales de agua, los bañadores, los gorros para el sol, los juguetes para jugar en la arena, la toalla para sentarles en la arena, la toalla para quitarles la arena, la ropa de recambio por si acaso, los pañales para después del baño, las toallitas, los biberones de agua, el tuper con sus galletas y bastoncitos de pan y los pañuelos de papel para la fuente de mocos que tienen, salimos de casa.

Llegada:

Menos mal que tuvimos suerte para aparcar y encontramos un sitio a diez metros de la arena, porque no me hubiera gustado nada ir de excursión con los niños y las bolsas en brazos bajo el sol ya que aún calentaba a pesar de ser la última hora de la tarde. Y menos mal también que venía Charlie con nosotros y nos pudo echar una mano con todo.
Como dice Perico cuando le preguntan si le gusta ir a la playa: “depende de qué playa, de qué momento, y de qué gente vaya”. Para mí es obvio y coincido, así que llegar ayer a una playa en la que costaba encontrar medio metro cuadrado para plantar la sombrilla no era la idea de playa soñada. Tampoco el agua revuelta y llena de porquería ayudó mucho a pintar un escenario más acogedor.

gente-en-la-playa

Experiencia:

Cambia niños, ponles pañal de agua y bañador, repite “mano de crema para el sol”, ponles el gorrito y mantenlos sentados en la toalla mientras tú te quitas la ropa; sentados en la toalla porque de pie no eran capaces de mantener el equilibrio muy bien y mucho menos caminar sin ayuda. Ir por turnos al agua con ellos en brazos mientras uno de nosotros se quedaba vigilando nuestros enseres para que no nos los robaran. Sí, roban y mucho, no me lo han dicho, lo he experimentado y no hace ninguna gracia.

Saca a los niños del agua y rebózate en la arena con ellos como una croqueta para enseñarles como se juega en la playa. ¡Pobres, no saben y tienen que aprender! (Esto no es ironía, es lo que toca ahora con ellos, enseñarles como va todo…). Por cierto, no esperaba una arena blanca-caribe, pero el color marrón-obra que tenía la playa era bastante desagradable.

ninos-jugando-en-la-playa

Despedida y cierre:

Y ahora viene lo mejor: ¿cómo les llevamos hasta la ducha y a la vez cogemos todas las cosas sin llenarlo todo de arena? Pues no es fácil, y mucho menos meterles debajo del agua más bien fría en brazos (con lo cual te mojas tú también), y secarles en el aire porque no les puedes apoyar en ningún sitio… Gracias a qué el coche estaba cerca pudimos acabar de ponerles los pañales y vestirles. Pasados tres cuartos de hora desde que habíamos decidido irnos, por fín conseguimos meternos en el coche. Eso sí, nosotros y un arenal con el que podrán jugar durante los próximos días sin necesidad de ir al parque.

En algún momento a lo largo de la tarde tenía la sensación de estar siendo observada por Molinos. En su libro Una madre sin superpoderes” ya dejaba bastante claro que con los niños a la playa antes de los tres años, como que no…

Próxima estación: la piscina.

gente-en-la-piscina

Fotos: cuentamesister y cosasdebebes.com

COMMENTS

  1. Pi 14 julio, 2013 at 10:10 am #

    ……y ver esa carita de sorpresa cuando la ola le toca por primera vez los pies??? La verdad es que te admiro ! Tiene que haber sido toda una experiencia, jajaja

    • Sofía 14 julio, 2013 at 6:01 pm #

      Sí, eso sin duda es la parte que compensa el resto de incomodidades.Conste que aunque digo que no volveré con ellos hasta que tengan quince años a una playa, en el fondo sé que este verano cae otra visita…

  2. Laura 7 agosto, 2013 at 6:42 pm #

    Hola, no se la edad de tus mellizos, pero los mios tienen 21 meses y enl año pasado fue una gozada la playa con ellos, pero este año aun mejor!!! eso si, hayq ue ir pensandoq eu los niños salen llenos de arena y que solo en casa podras dejarlos en condiciones, pero los mios desde luego no protestan mucho por sacudirles un poco y meterles solo medio rebozados al coche o al carro, segun lo lejos q estemos de la playa, asi que de verdad q no es para tanto, a mi me encanta ir con ellos a la playa!!!

    • Sofía 7 agosto, 2013 at 11:00 pm #

      Hola Laura, los míos acaban de hacer 18 meses y creo que en poquito tiempo podré disfrutar como tú lo haces…es que hasta ahora los pobrecitos no se mantenían de pie en la arena y no era fácil ni la llegada a la playa…Pero todo cambiará y ya os lo contaré!!

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