De Chicago a San Antonio

Hola hermanita,

Hace poco más de diez años nos vinimos de España con cuatro maletas cargadas de ilusiones y muchos miedos sin saber que íbamos a encontrar. Han sido diez años en los que hemos conocido muchos lugares, hemos vivido muchas experiencias –buenas y no tan buenas– y sobre todo hemos encontrado parte de nuestra familia aquí en otro país, lejos del nuestro.

Tomar la decisión de meter tu vida en tan pequeño espacio y cruzar el mundo no es fácil. Nunca sabes lo que te vas a encontrar y si vas a encajar. No sabes si podrás adaptarte, si te entenderán cuando hables y sobre todo si llegarás a sentirte como en casa alguna vez. Eso no significa que no debas de intentarlo, la vida da muchas vueltas y en muchas ocasiones, la vuelta significa dar el salto hasta donde sea necesario.

Hace unos días volvimos a hacer nuestras cuatro maletas y saltamos. Esta vez el salto no ha sido tan lejos, pero eso no significa que no sea igual de difícil. Quizás ya conocemos el idioma, hasta puede que nos hayamos acostumbrado a la comida…, pero de la misma manera que hicimos hace unos años, nuestras bolsas vienen cargadas de ilusiones con un gran toque de nostalgia. Nostalgia por nuestros amigos, nostalgia por nuestro entorno, nostalgia por lo que dejamos atrás.

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En este salto, ya no somos dos adultos sin responsabilidades que deciden conocer mundo, ahora parte de nuestro “equipaje” son nuestros niños preciosos que dejan su vida y la única casa que han conocido atrás. Como madre, el bienestar de mis hijos se impone a cualquier otro requerimiento. Y cuando tomas la decisión de ir a vivir a otro lugar, aunque sea a la esquina de tu misma calle, lo primero que piensas es si tus niños estarán bien allí.

En esta nueva aventura, con todo el estrés que ha conllevado llegar a ella, miramos las cosas con unos ojos diferentes, hasta más cautos podría decir. Los niños se adaptan a todo, nos dicen, los adultos no tan fácil, pero la ilusión la tenemos.

Nuestras primeras semanas han sido un poco caóticas. Seguimos sin casa, pero con colegios, lo que sigue demostrando que lo más importante son los niños y que ellos estén bien. La casa la encontraremos y nuestras cosas llegarán. San Antonio es una ciudad agradable. Buen clima, mucha herencia hispana y por lo que hemos podido descubrir mucha fiesta, así que poco a poco iremos encontrando nuestro lugar.

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COMMENTS

  1. Lucía 8 septiembre, 2013 at 6:53 pm #

    Elena,me ha encantado leer tu post,que difíciles son los cambios a veces, sobretodo cuando conlleva dejar atrás personas y recuerdos…. Te comprendo perfectamente, pero dentro de todos los cambios, me alegra ver que pones A tus hijos por encima de todo…siempre hice eso,mis hijos marcaron la ruta a seguir.

    • Elena 11 septiembre, 2013 at 4:07 pm #

      Gracias Lucía! Los cambios muchas veces son inevitables y debemos de hacerlos, pero como bien dices, para mi mis hijos han sido mi prioridad y que ellos se adapten bien. Dejar atrás su vida, la única que realmente conocen algunos pueden pensar que es fácil, pero no, también para ellos es difícil, así que poco a poco todo estará bien.

  2. JULIA 11 septiembre, 2013 at 6:04 pm #

    Claro que os vais adaptar muy bien, es una nueva experiencia, creo que positiva para los cuatro y al principio un pelin dificil, pero con tu caracter, conseguiras que tus hijos amplien la visión de su mundo, de los amiguitos, de sus juegos……. y eso a lo largo de su vida, es muy bueno, haber conocido distintos lugares y distinta gente. ¡¡¡Animo!!!!!

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