Cuando éramos niñas…

Hola hermanita,

Cuando nosotras éramos niñas, la vida era muy diferente a la que viven nuestros niños. Recuerdo pasar horas jugando en la calle sin que nuestros mayores estuvieran encima de nosotros vigilando. Es cierto que no estábamos solos, siempre había algún papa que desde la ventana nos echaba un vistazo de vez en cuando. Jugábamos al escondite, a pillar, a cualquier cosa que se nos pasara por la cabeza. Usábamos más nuestra imaginación, porque era una de las pocas cosas que teníamos para jugar en esos tiempos.

Hoy en día, mis nenes no juegan solos en la calle. Alguno de los hijos de nuestros vecinos lo hace porque nuestro barrio es bastante seguro, pero yo no siento que los míos tengan aún edad para hacerlo, y aunque la tuvieran, seguro que estaríamos con ellos fuera controlando. Aquella libertad que nosotras teníamos ya no existe “gracias” a muchos que han hecho las calles inseguras para los niños.

La televisión que veíamos era, al principio en blanco y negro aunque pronto llegó el color. De aquella sólo teníamos dos canales: la primera y la segunda cadena. Los únicos dibujos que echaban eran por la mañana temprano, antes del cole, y un poco antes de ir a dormir con “vamos a la cama que hay que descansar”. Nosotros teníamos a Marco, Heidi, Vicky el Vickingo, Mazinger Z, La abeja Maya…, dibujos que, en mi opinión, eran más sanos y menos violentos que muchos de los que hoy ofrecen.

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Hoy día, los niños tienen tanto donde elegir en la tele que se vuelven locos queriendo ver todo a la vez. Se saben los personajes de todas sus series de dibujos animados, que son muchos, y puedes comprar desde unos zapatos hasta unas gafas con el “dibujo” de los mismos, algo que fomenta el consumismo más que realmente educar.

La primera vez que vi un ordenador era ya una adolescente. Era un trasto de aquellos gigantes con su pantalla en negro y sus letras verdes. Entenderlo no era tan difícil, pero si se estropeaba tenías que llamar por lo menos a los de la Nasa para que supieran de qué iba. Tampoco teníamos teléfonos móviles o los llamados “smartphones” (teléfonos inteligentes), que lo único que les falta que hagan es ponernos en la cama y arroparnos. En cuanto a los videojuegos, estando ya en el instituto, empezamos a ir jugar a las máquinas de marcianos, pero era un lujo que tampoco podíamos tener todos los días.

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Los niños de hoy, entre las tabletas, los teléfonos inteligentes y los videojuegos, controlan la tecnología de una forma asombrosa. Nena con sus dos años ya sabe ella solita buscar los juegos que le gustan, pasar las fotos y hasta poner videos. Nene, aun no teniendo PlayStation o Wii o nada que se le parezca, cuando se junta con algún amigo que la tiene, domina el aparato rápidamente.

Todo esto, sin hablar de internet. ¿Cómo podíamos vivir en nuestros tiempos sin internet? Pues a base de diccionarios, enciclopedias, periódicos, la biblioteca… Seguro que andábamos más desinformados que lo que estamos hoy día, pero quizás a veces más contentos, ¿no crees? Al menos mis niños siguen yendo a la biblioteca como nosotras hacíamos.

Si hablamos de juguetes, debemos de hablar no sólo de lo diferentes que son ahora, sino también de la cantidad de juguetes que actualmente tienen los niños y que nosotras para nada teníamos. Nuestras muñecas eran de los más normales, una Nancy, unas barriguitas, cuatro vestiditos y disfrutabas toda la tarde. Nuestros hermanos con sus clicks o su pelota iban más contentos que unas castañuelas. Mi Nene, no sería la primera vez que le oigo decir: “me aburro”, con la cantidad de cachivaches que tiene y lo chulos que son. Menos mal que la nena aún está en esa edad en la que se divierte con cualquier cosa.

Y ya por último, aunque seguro que se me quedan mil cosas en el tintero, la música que muchos niños escuchan hoy en día no tiene nada que ver con la que nosotras escuchábamos: Parchís, Enrique y Ana, hasta los Payasos de la tele. Ahora, muchos niños con Justin Bieber, que no le trago, y  Hanna Montana se vuelven locos. Al menos a los míos, de momento como soy yo la que controlo el reproductor de cds, les pongo música de niños, aunque también intento que oigan un poco de todo, así que a Nene le encanta el rock y Nena baila hasta un flamenquito.

Foto: necesitosabatico.blogspot.com

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  1. Marco era triste y cruel | Cuentame SisterCuentame Sister - 22 febrero, 2013

    […] he notado muy nostálgica, Llegados a una edad todos tendemos a echar la vista atrás y los hijos disparan los recuerdos de […]

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