Desde que los niños caminan

Hola sister,

Desde que los niños caminan mi vida ha cambiado. Otra vez.

Me paso el día diciendo “NO”, “NO SE TOCA”, “DEJA ESO”, “BÁJATE DE AHÍ”, y “TE VAS A HACER PUPA… ¡Qué cansado es y qué tensión produce por Dios! Como dice la amiga Desmadreando en uno de sus últimos post: “se aprende por repetición”. Y no hay duda de que es así y que todos hemos aprendido con este sistema, pero no estaría mal un poco de innovación que permitiera un poquito de relajación para los padres en esta etapa.

Recojo juguetes por toda la casa. En cualquier esquina hay algo que no debería estar allí, y lo que es peor, una vez recogido, por arte de magia en microsegundos está en otra esquina diferente. Quien dice esquina, dice estantería, mesa, sofá, debajo del sofá, medio del pasillo, etc, etc. Empiezo a pensar que quieren desconcertarme

No solo recojo juguetes; además me encuentro comida en sitios increibes y esto no lo llevo demasiado bien. Intento que coman en su trona pero siempre se acaban escapando con algún trozo de galleta (malo) o algún pedazo de fruta (peor).

nino-chupando-cable

Aunque los enchufes están protegidos y algunas puertas bloqueadas, siempre descubren el cajón ideal para sacarlo todo fuera y venir a enseñarte el nuevo tesoro que han encontrado.

Tus hijos leen a ratitos; los míos por lo visto ya apuntan maneras, aunque de momento solo sacan una y otra vez todos los libros que quedan a su altura en las estanterías. Observo que tienen predilección por los de viajes, cosa que no me disgusta del todo.

ninos-jugando-en-casa

El cochecito cada vez les gusta menos (normal), y se hace muy difícil la paradita en algún sitio sin que te “exijan” que los saques de la silla. Ya sabes, con uno aún puedes controlar lo que hace, pero con dos es prácticamente imposible sacarlos sin generar momentos de crisis, te lo aseguro.

Así que con este panorama que tenemos hemos ido programando los días de forma totalmente diferente a cómo lo hacíamos cuando estaban en su corralito y solamente gateaban (¡tan monos!).

Ahora según se levantan por la mañana ya les dejo hacer kilómetros por la casa en circuito cerrado para evitar disgustos. Este desgaste matutino me permite subirles al cochecito para salir de casa a las dos horas ya un poco cansados y así no ven tan mala la idea de sentarse un poquito.

Antes me podía duchar mientras jugaban en su espacio acotado sin peligro a que lespasara nada y con su cantajuegos de fondo. Ahora tengo dos espectadores que esperan impacientes a que salga de la ducha y les abra la puerta para seguir explorando mundo. ¡Tienen tanto por descubrir! La única “ventaja” es que tengo ayudantes con la toalla y me ponen las zapatillas.

Ya sabía que iba a ser difícil y que es una etapa más bien durilla, ¡dicen que hasta los tres años!. Pues la realidad está superando con creces mis expectativas y solo puedo pensar una de estas dos cosas: o cuidar de dos niños pequeños a la vez supone una dedicación exclusiva que yo no había experimentado con nada ni con nadie anteriormente y me cuesta un esfuerzo extraordinario, o simplemente soy una floja.

Esta mañana a las nueve y media estábamos en el parque. Ya te puedes imaginar; antes de las once ya estaba agotada de correr detrás de Tortu que se empeñó en tirar las palas a la basura, y a la vez empujaba sin tregua el columpio con Chinita que es lo que más le gusta. La parte buena del parque es que de momento la niña es más bien miedosa y su prudencia a mí me da el respiro que necesito mientras veo a su hermano subirse a todo lo que se encuentra por el camino. ¡Qué trasto es!

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En fin, que te dejo que voy a recoger trozos de galletas por las esquinas…

Foto home: corrosiva.net .

Foto post: elbiberon.net

 

 

 

 

 

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COMMENTS

  1. Somos Múltiples 21 julio, 2013 at 5:12 pm #

    Pues imagínate como estoy yo ahora que corren casi más rápido que yo, cada uno en una dicción, se bajan solos de la silla incluso en marcha… Y el viernes traspasaron la última “barrera de contención” que era la barrera de las escaleras, en vacaciones aprendieron a abrir las puertas y los tengo vagando por toda la casa descontrolados, y cada uno en un sitio claro.

    El viernes por la mañana los dejé un momento jugando y, después de 10 minutos de silencio sospechoso, en los que me debatí entre disfrutar o ir a averigüar qué pasaba, me los encontré vestidos dentro de la bañera, con la ropa puesta y el grifo encendido (menos mal que hemos quitado todos los tapones de las bañeras por si acasoo).

    Agotada es poco, y cada vez lo veo más negro, porque este fin de semana ni con mi marido hemos conseguido controlarles, mañana sola con ellos voy a flipar! En fin, pensando en positivo ya me queda menos para llegar a esa etapa en que se tranquilizan y empiecen a obedecer. Pero entre esto y las rabietas diarias, se me está haciendo larguísimo!

  2. Sofía 22 julio, 2013 at 12:05 am #

    Pues vaya panorama que tienes!! Y lo que me espera a mí visto lo visto…yo creo que antes que empezar con cosas mas fuertes podemos ir dándole a saco con la tila , o le ponemos ya unas gotitas de gin?? En fin, que mucho ánimo!!

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